• Eugenia Sestini

Creando personajes

Y porqué jugar y contar historias están tan conectados


Si pensamos en los “ingredientes” de una historia, sabemos que necesitamos al menos un personaje (pueden leer mi artículo relacionado con esto).


Para los chicos puede ser muy divertido crear un personaje de cero, darle un nombre, súper-poderes, o una mascota que lo acompañe. Pero una vez que terminaron de probarle diferentes vestuarios y encontraron lo que le queda bien, ¿qué hacemos?


Un personaje, por más lindo que esté descripto, no nos lleva demasiado lejos. Pueden crear un “perfil” sobre el personaje, incluyendo el color del pelo, la edad, el nombre y el apellido, y demás. Pero después necesitamos que el personaje cobre vida.


Cuando los chicos están jugando, ya sea con animales de peluche, muñecas y otros posibles “personajes”, arman historias para ellos. No pasan horas pensando cuántos años tiene el osito de peluche o a qué escuela para osos fue cuando era chico. Estos “personajes” están haciendo algo, están en acción.


Si observan a los chicos cuando juegan, puede darse cuenta de que están escribiendo diálogos constantemente, haciendo de cuenta que los juguetes se dicen cosas, usando su imaginación para poner a estos juguetes en problemas, y después buscando una solución. Los chicos siempre están escribiendo historias, aunque no se den cuenta.

Los personajes necesitan un poco más que la información general que podemos encontrar en un pasaporte, como la fecha y el lugar de nacimiento, o su aspecto físico.

Para que estos personajes puedan tener sus propias aventures, grandes o pequeñas, necesitan tener algún deseo u objetivo (para algunos chicos puede ser más sencillo explicarles que el personaje tiene un deseo o algo que realmente tiene muchas ganas de hacer, en lugar de usar la palabra "objetivo", que puede ser un poco abstracta).


Un deseo o un objetivo puede ser tomar un tren a algún lugar especial. Encuentran un obstáculo en el camino, por ejemplo, otro peluche que no los deja pasar, o mucho tránsito. Lo que hagan para solucionar este problema, y cómo interactúe con otros personajes o con el ambiente en el que se encuentran es lo que hace avanzar la historia y lo que nos va a mostrar cómo es el personaje de verdad.


A la hora de escribir, decimos que no hay contar, hay que mostrar, y esto es importante cuando se trata de los personajes. Decirle al lector que el personaje tiene pelo castaño o que es muy alto no es lo que permite que el personaje sea el centro de la historia, salvo que el personaje sea tan alto que logre alcanzar eso que tanto está buscando, o que logre que el pelo le cambie de color si pestañea dos o tres veces, por ejemplo.


Los detalles sobre los personajes sólo son útiles si nos ayudan a entender quién es verdaderamente el personaje y qué quiere en la historia. Si queremos decirle al lector que el personaje es valiente, malo o ridículo, tenemos que mostrárselo con hechos, poner al personaje en situaciones que nos muestren cómo es en realidad. Esto nos ayuda a que la historia pueda crecer.


Algunas preguntas que los pueden guiar para crear un personaje pueden ser, en un principio:

¿Cómo se llama?

¿Qué cosas pueden ver en este personaje? Este sería el aspecto más visible, como el aspecto físico, la edad, de qué trabaja o qué lugar tiene en su familia (si es una madre, un abuelo, etc.)


Después podemos pensar en el aspecto más profundo del personaje, aquellas cosas que no todos pueden percibir con solo mirar al personaje:

¿Qué cosas sabe hacer bien? ¿En qué cosas podría ser mejor?

¿Cómo es su personalidad? ¿Es amigable? ¿Talentosa? ¿competitiva?

¿Qué es lo que más les gusta? ¿La torta de chocolate? ¿Jugar al tenis?

¿Qué quieren en esta historia? ¿Almorzar con un amigo? ¿Pasar un examen? ¿Más torta de chocolate?


Los chicos más chicos pueden empezar por escribir una historia sobre alguno de sus juguetes, ya que lo conocen tan bien. Pueden escribir historias donde su juguete preferido va recorriendo lugares o conociendo otros personajes.


Este ejercicio de crear personajes los va a ayudar a desarrollar su creatividad, aunque después escriban o no una historia completa. Pero si los chicos pasan tiempo dándole vida a un personaje, es muy probable que quieran escribir toda la historia para ver qué pasa al final.


#LittleWriters365

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