• Eugenia Sestini

Si nuestra ropa pudiera hablar



Es divertido ser otra persona por un día. ¿Vivís en un país donde se festeja Halloween y los chicos se disfrazan? El 31 de octubre acá en Inglaterra y en otros países (sobre todo Estados Unidos y Canadá) muchos chicos se disfrazaron y salieron a recorrer el barrio, tocando timbre en las casas de los vecinos. Tal vez haya una historia escondida entre los disfraces.


Si bien el origen de la celebración de Halloween se remonta a varios siglos atrás (una festividad celta relacionada con la cosecha), hoy en día el foco principal está puesto en los disfraces (¡y las golosinas!).


Para los que vivimos en el hemisferio norte y empezamos a sentir la baja en las temperaturas (cero grados en Londres ayer a la mañana), puede ser divertido cambiar el abrigo de invierno por un disfraz una vez al año. La posibilidad de tener algo para festejar en octubre nos puede distraer un poco de la realidad de estos días más cortos y fríos (bueno, listo, no hablo más de mis problemas con el clima).


Muchos chicos están esperando ansiosamente que llegue Halloween ya que es la ocasión perfecta, pero no hace falta esperar hasta fines de octubre para convertirse en un superhéroe, un monstruo o una princesa… si tenés un disfraz, ¡lo podés usar cuando quieras!



Hace unas semanas escribí sobre la conexión entre jugar y contar historias. Cuando los chicos juegan, usan su imaginación para crear historias y personajes y, sobre todo, divertirse. ¿Podemos llevar esa diversión al cuaderno?


Para el ejercicio de esta semana, los chicos pueden disfrazarse y sentarse a escribir una historia donde el personaje principal es el que ellos quieran ser con su disfraz. También pueden hacer este ejercicio con un amigo, pueden juntarse a jugar y después escribir una historia de a dos. Puede ser un diálogo entre los dos personajes. Recuerden que la historia necesita un marco, un problema y una solución.


Si pensamos en las películas, los programas de la tele o las obras de teatro que vemos, cuando hablamos de la ropa que usan los actores, nos referimos al vestuario. Si bien a no todos los chicos les fascina ponerse un disfraz, tal vez sí puedan apreciar porqué los actores se disfrazan. Los chicos más grandes pueden describir un personaje de una película, por ejemplo. Pueden hablar en detalle sobre el vestuario, describirlo, explicar porqué el personaje eligió esta ropa, y qué lugar ocupa en la historia a través de su ropa. Los actores en el escenario cuentan una historia a través de sus palabras, sus acciones y su vestuario.


La diseñadora de vestuario británica Helen Lovett-Johnson nos explica que su rol es darles a los actores una herramienta para que puedan contar una historia. Ella pasa mucho tiempo pensando en el mensaje que quiere darle al público. Al ver la ropa de un personaje, el público tendría que saber quién es. ¿Qué tipo de trabajo tiene? ¿Qué posición social tiene? ¿Tiene puesto uniforme, ropa prestada, de diseñador? ¿Tiene que ser duradera su ropa? ¿Quién se ocupa de ella? Tendríamos que poder saber mucho sobre el personaje a través de su vestuario.



IEspero que los chicos puedan hacer alguno de estos ejercicios. No necesitás salir a comprar un disfraz. Cuando yo era chica no festejábamos Halloween y yo tenía un solo disfraz cuando estaba en la primaria. Pero en casa buscábamos bufandas, pedazos de tela y cualquier otra cosa que nos sirviera. Cortaba cajas de cartón para armar el set de un programa de televisión del cual yo era la conductora, usaba una escalerita para bajar al “escenario”, y un lápiz grueso o una Voligoma podían ser un micrófono perfecto.


Los chicos no necesitan tantas cosas para pasarlo bien, la verdad es que lo que más usan es su imaginación. Pueden convertirse en cualquier personaje que quieran, y no tiene porqué ser algún personaje de un libro o un programa de televisión; los chicos pueden convertirse por un día en un enfermero, un bombero, un perro, un adulto.


Si lo podemos pasar bien siendo otra persona por un rato, ¿por qué no escribir como si fuéramos ese personaje?


Muchas gracias to Helen Lovett-Johnson por su colaboración. Helen es diseñadora de vestuario y supervisora de vestuario, y trabaja en producciones internacionales de ballet, ópera y teatro. Recientemente trabajó en Broadway en la obra de teatro The Inheritance (dirigida por Stephen Daldry y ganadora de varios Premios Olivier), en el National Theatre con Follies (Premio Olivier para el Mejor Vestuario), con el English National Ballet para Giselle (Premio Sky Arts) y en el Royal Albert Hall para Cenicienta (del coreógrafo Christopher Wheeldon). En este momento, Helen trabaja con la reina de Dinamarca en una nueva producción de La Reina de las Nieves en Copenhague.


#LittleWriters365


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